Ministraba un joven pastor quien había estado bajo un terrible ataque del enemigo. Este pastor me hizo una declaración
interesante que muestra dramáticamente cómo este error doctrinal es un arma diseñada por nuestro adversario –
Satanás. Esto es lo que me dijo: “…El diablo está tratando de destruir mi iglesia. Le doy gracias a Dios por la prueba que
estoy pasando y no tengo temor porque sé que Dios está en control.”

¿Ves algo equivocado en esta declaración? Hay algo equivocado con esta última declaración, y la severidad de ello es
que ataca directamente la misma naturaleza de nuestro Padre celestial. La implicación que se está hacienda por este
joven pastor es que Dios está detrás de este ataque malévolo, o que cuando menos está permitiendo que suceda. Si
ciertamente Dios está en control como el pastor ha declarado que lo está, sería entonces lógico concluir que Dios está
haciendo (o permitiendo) este mal contra la iglesia. El problema aquí es que Dios no trabaja en esta forma. Tal
pensamiento es totalmente contrario a Su naturaleza de pacto.

En el nivel más alto de aceptación está la verdad de que Dios es el Rey de reyes y Él es el Dios Todopoderoso. Así que,
en este sentido cualquier cosa que suceda en la tierra es permitida por Dios, porque ciertamente Él tiene el poder para
hacer cualquier cosa. Pero la pregunta aquí no es lo que Dios tiene el poder para hacer, como controlar todo sobre la
tierra, la pregunta es si Él está realmente ejerciendo este poder. La respuesta es que Él no está controlando todo lo que
sucede en la tierra. Sí creo que Su plan Maestro para el universo está siendo coreografiado por Él al nivel más alto, y
ciertamente ese Plan Maestro será completado. Pero dentro del marco de trabajo de Su voluntad Él permite a cada uno
de nosotros el derecho de tomar decisiones, y aquellos quienes son de Él, aún de nuestras malas decisiones hará que
obren para bien. ¡Sea Su nombre alabado para siempre!

Mi amonestación final es que cada uno de nosotros escuche esta verdad y la reciba como verdad. Haciendo esto, una
nueva fuerza de Dios se levantará y una nueva firmeza brotará del interior de nuestro corazón porque sabemos que Él
nos ha impartido Su unción para tener éxito en la vida. Echaremos fuera todo conformismo y pasividad espiritual que
solo nos lleva a la destrucción en nuestras vidas, y porque nos fortalecemos en el poder de Su fuerza, iremos siempre
guiados en triunfo en Cristo Jesús. Aceptamos nuestra propia responsabilidad en el esquema de las cosas de Dios. Él
provee el poder y la dirección, nosotros proveemos la disposición para obedecer y seguirlo a Él. De esto resulta el éxito
absoluto. Amen.

                                                         UN ESTUDIO BÍBLICO SOBRE ESTE TEMA

“¡Dios está en control!” es una declaración que nosotros en la Iglesia escuchamos a menudo en estos días. Estas
palabras tienden a darnos la confianza que todo estará bien, a pesar de lo que vemos suceder alrededor nuestro todo el
tiempo. Pensar que nuestro Dios, quien es Todo-poderoso, está en el panel de control del universo nos parece bueno,
especialmente cuando hemos admitido nosotros mismos haber fallado tantas veces. De hecho, ¡nos alegramos de oír
que Él está al timón porque eso nos da el derecho a relajarnos y esperar que Él lo haga todo! Él es el Capitán y nosotros
simplemente pasajeros a bordo en el paseo.

Este concepto de control divino no es un concepto nuevo. Ha estado con nosotros por cientos de años, de hecho
desde los primeros siglos de la Iglesia. Esta es una de las razones por lo que es aceptado tan fácilmente. Las personas
tienden a pensar que algo es correcto si ha pasado la prueba del tiempo. No se necesita una investigación a fondo para
descubrir que tal forma de pensar no tiene suficiente validez. Lo que fue erróneo ayer o hace 500 años permanece
erróneo hoy en día. La verdad permanece verdad sin importar cuanto tiempo está involucrado, así mismo con el error.
Abstengámonos de depender de tradiciones para desarrollar lo que creemos. Debemos ver solamente la Palabra de
Dios y luego interpretarla correctamente.

                                                                                 Romans 8:28-30
“28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito
son llamados.
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo,
para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a  los que justificó, a éstos
también glorificó.”


1.  Todas las cosas sí ayudan a bien si tienes dos cosas en su lugar: 1) Personas que aman a Dios, y 2) Personas que son
las que Él ha llamado. Un estudio breve sobre el tema de amar a  Dios puede hacerse de Juan 14:23-24. De este pasaje
podemos definir correctamente el amar a Dios como el ser obedientes a Él – “El que me ama, mi palabra guardará…” Así
que, de esta simple definición es correcto concluir que el concepto de “todas las cosas obran para bien”, no aplican a la
persona que voluntariamente rechaza la Palabra de Dios y desafía Sus principios. Esto puede ser en un Cristiano, tanto
como aplica en un pecador.

2.  Solo personas que son “llamadas” por Dios tienen el derecho de reclamar esta maravillosa promesa. Todo aquel que
no tiene pacto con Dios va por su cuenta. Estas personas son de este mundo y no de Dios; por tanto, están sujetos a la
voluntad del dios de este mundo. ¿Se está haciendo la voluntad de Dios en la vida de alguien que rechaza Su precioso
Hijo y echa fuera Su regalo glorioso de salvación? Claro que no. En este caso,  vemos que aun y cuando ciertamente es
la voluntad de Dios que ellos sean salvos, Él no está en control de sus vidas porque no le han dado el derecho de
gobernar sobre ellos. Entiendan que Dios es Rey pero solo sobre Su Reino. Vendrá el tiempo cuando todo este mundo
se sujete bajo Su dominio, pero eso ciertamente aún no es.

3.  Escuchamos la palabra: “predestinado” y provoca pensamientos en nosotros de que el Ser Supremo escoge y
selecciona quiénes serán salvos y quiénes serán rechazados y condenados a las llamas eternas. Si abrazamos esta idea,
podemos verdaderamente abrazar el concepto de que Dios está en control, porque ciertamente esa es la muestra
máxima de control. Pero si simplemente re-leemos este versículo vemos que dice que Dios "antes conoció." Esta
palabra cuidadosamente escogida por Dios revela Su habilidad divina de conocer el fin desde el principio.
Preconocimiento no habla por sí mismo de selección divina. De hecho, la selección divina o llamado sucede solo
después de que Él conoce quien aceptará a Jesús como Señor. Vemos aquí que Dios no está controlando la voluntad de
ningún hombre. Cada hombre tiene el derecho de escoger, y esa decisión lo califica para el llamado divino o lo coloca
fuera del pacto de Dios y a no tener acceso a las promesas de Dios. Dios ha decretado que la voluntad del hombre y de
los ángeles esté fuera de Su ámbito de control.

                                                                             Romanos 11:36  
 “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.”
                                              

1. Este versículo puede ser usado para desarrollar una falsa doctrina. Si lo llevamos a los límites de la imaginación,
podemos concluir que Jesús es la fuente de todo lo bueno y lo malo porque en efecto ambos el bien y el mal pueden
colocarse bajo el titulo de “todas las cosas”. La extensión natural de este pensamiento es que como Jesús controla
todo,  entonces todo lo que sucede – bueno y malo – es hecho por Él. Aun cuando aquel que pueda adoptar este
concepto ciertamente sería rápido para concluir que la manera de Dios de hacer las cosas que parecen malas, debe ser
solo para llevarnos a algo bueno. El error de esta forma de pensar es contrario a la misma naturaleza de nuestro Padre
Celestial el cual es bueno, no malo, y Sus caminos son buenos, no malos. Lo que Él hace ahora es solo dentro del marco
de trabajo de Su pacto con nosotros. Y en ese pacto está la promesa que Él es un buen Padre y hace el bien a nosotros
Sus hijos. (Mateo 7:11)

                                                                                 Efesios 1:4-5  
4 “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y
sin mancha delante de él,
5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad.”
                              

1. La NKJV (nueva versión King James) usa la frase: “…según el puro afecto de Su voluntad.”  Puedo entender como
alguien puede ver en este versículo como Dios simplemente escoge hacer en cualquier día lo que Él quiera hacer, y lo
hace solo porque Él es el Rey soberano. ¿Quién se atrevería a desafiar la voluntad del Rey? Pero, en lugar de enfocarse
en lo que Dios tiene el derecho de hacer, (porque no hay error, ya que siendo Él el Rey de reyes Él tiene el poder y
autoridad para hacer exactamente como le plazca) veamos lo que Él ha establecido para Él mismo de acuerdo a Su
Palabra.

2. Primero vemos a Dios delegar a Adán autoridad “sobre toda la tierra.” (Génesis 1:26) Esta primera mención de cómo
Dios se relaciona con el hombre revela que el hombre no era como ningún otro ser creado; ¡esta criatura fue creada a la
imagen y semejanza de Dios mismo! Fue diseñado para gobernar el planeta y ungido para hacerlo. Después, a través de
toda la Escritura Dios muestra cómo interactúa “con” y confía “en” el hombre para hacer Su voluntad divina en al tierra:

a) Moisés levantó la vara para partir el Mar Rojo;

b) La lluvia se detuvo por varios años porque el profeta lo declara;

c) Se le dice a Ezequiel que profetice sobre los huesos para que se haga la voluntad de Dios;

d) Jesús nos enseña a hablarle a la montaña envés de clamar a Dios para que Él lo haga;

e) Jesús nos instruye a usar nuestra autoridad en Cristo Jesús para atar al enemigo;

f)  La lista sigue.                                                                  

La pregunta que debemos hacer es esta, ”¿Podía cualquiera de estos hombres de Dios rehusarse a hacer como Él
ordenó?” La respuesta es “Sí.” En ese caso la voluntad de Dios no se hubiera hecho. Dios no está en control en el
sentido que la mayoría de los cristianos cree. Lo que revela es que Dios es el que establece el Plan de las Edades y
busca a Sus escogidos para a través de ellos desarrollar Su plan.

                                                                           Colosenses 1:16-17

16  “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e
invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.”
                                 
1.  “En Él todas las cosas subsisten.” Otra forma de decir esto es: “En ÉI todas las cosas se mantienen unidas.” Una vez
más, si somos culpables de asumir demasiado, asumimos que “todas las cosas” incluye a ambos el bien y el mal. Pero
recordemos que después de cada incremento en la creación Dios vio Su creación y dijo que era bueno. Todo lo que Él
hizo fue bueno. Pero conocemos la historia acerca de Lucifer. Él junto con todo ángel creado y el hombre, les fue dado
el libre albedrío. Es a partir de ese libre albedrío que puede levantarse el mal. No fue idea de Dios que Lucifer se
rebelara; si Él hubiera estado en control ese evento ciertamente nunca hubiera sucedido. Así que, mientras tratamos de
comprender este concepto de que “todas” las cosas subsisten en Jesús, tengamos contentamiento con la certeza de
que cualquier cosa que esté incluida en “todas” es buena.

                                                                                   II Timoteo 1:9
 “…[Jehová] quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras,
      sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los
      tiempos de los siglos.”
                               

1.  En este versículo vemos el plan eterno de Dios [Su propio propósito] mencionado. Eónes antes que Dios creara la
tierra Él sabía que Adán y Eva cederían su autoridad a través de su desobediencia. En ese preconocimiento Él
estableció la gracia que encontramos en Cristo para nosotros quienes aceptamos Su regalo gratis de salvación y somos
introducidos a Su pacto glorioso. Dios tenía Su propio propósito (plan) y lo estableció en el principio, pero ese plan no
reemplazó la voluntad del hombre. Aún cuando Él era y es el Rey soberano, no ordenó hasta el último detalle de la
historia para que fuere programado por Él. ¿Dirige Dios el “plan global de las edades?” Sí, efectivamente. Sin embargo,
en su preconocimiento divino computó el fracaso humano y llenó todo hueco consigo mismo dependiendo del pacto
que estaba en operación en ese tiempo. Si bajo el Antiguo Pacto, era Su juicio; mientras que, si bajo el Nuevo Pacto, es
Su gracia y Su amor. El plan eterno de Dios fue para que Su clase de ser que gobierna – el hombre –  colaborara con Él y
juntos lo hicieran realidad.

                                                                                    Hebreos 1:1-3

      1 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres
por los profetas,
      2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, Y por   quien asimismo
hizo el universo;
      3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con
la palabra de su poder…”                                                                                   

                                                                                    CONCLUSIÓN

En este pasaje Dios revela otra verdad acerca de Él. En el versículo 3 nos dice que Jesús es la imagen misma de su
sustancia y que Él ha delegado a Jesús la tarea de “…sustentar todas las cosas con la palabra de su poder.” Es
interesante hacer notar que en la evolución de este pasaje parecería que fue solo después que Jesús fue manifestado
en la tierra como el Hijo de Dios que Él sustenta todas las cosas con la palabra de Su poder. Puede ser correctamente
argumentado que Jesús el Hombre operaba en poder en la tierra, y no Jesús el Dios. Eso era porque fue al hombre a
quien Dios delegó autoridad sobre la tierra. (Génesis 1:26-28) Debemos recordarnos que Jesús se despojó a si mismo
de Su autoridad y privilegios divinos para venir a la tierra y nacer en la raza humana. Esto fue necesario, como podemos
ver, porque como Dios no tenía el derecho de gobernar como Jesús hizo. Dios se restringió a si mismo por Sus propias
palabras cuando delegó la autoridad a la humanidad. Una vez más la Biblia destruye este error de que Dios está en
control. Jesús (el hombre) sustenta todas las cosas, y ¡lo hace a través de Su Iglesia! (Efesios 1:20-23) Nuestra parte es
escuchar lo que la Cabeza de la Iglesia dice, y seguir Su dirección. ¡En eso hay control perfecto!

Dios es Dios. Él es Rey. Él es soberano. Porque Él es Rey Él ejercitó Su derecho divino para establecer autoridad en la
tierra como Él quiso. Él delegó al hombre la responsabilidad de gobernar este planeta. El hombre perdió este derecho
de gobernar, pero Jesús lo recuperó legalmente y una vez más el hombre gobierna la tierra – a través de Cristo Jesús.
Dios controla lo que nosotros determinamos. Si santificamos algo (lo apartamos como santo hacia Él) le damos control
sobre eso. Porque ha sido traído y sometido a Su señorío Él entonces, y solo entonces, lo controlará.
¿DIOS ESTÁ EN CONTROL?