La Iglesia de Jesucristo es gloriosa de contemplar si se le permite a Dios diseñarla con Su diseño en lugar de que el hombre la altere para ajustarla a sus
propósitos. Algo que está sucediendo ahora mismo en el Cuerpo de Cristo es el resurgimiento de la verdadera Iglesia – la Iglesia que Dios tenía prevista.
Es interesante notar que probablemente no se parecerá mucho a lo que hemos conocido como “igelsia.”

La iglesia histórica ha hecho algunas cosas bien y ha sido marginalmente exitosa en cosechar a los perdidos y en proclamar que Jesús es Señor. Y por eso
el Señor está agradecido; sin embargo, hay mucho más que la iglesia puede ser y hacer para agradar a Jesús. Nosotros tenemos que ver con esa tarea.
Deseamos ver a Jesús complacido en todo aspecto, y eso incluye construir la iglesia justo como Él la quiere.  

¿Cómo la quiere? Debemos referirnos a la Palabra de Dios para descubrir Su anteproyecto. El primero y más obvio lugar es ver al tabernáculo de Moisés o
al templo de David ya que ambos eran el lugar donde Dios moraba. Mas luego nos recordamos que bajo el Nuevo pacto, Dios ha hecho una nueva cosa
(Hebreos 8 y 9) al construir un santuario no de esta tierra sino uno hecho de piedras vivas de creyentes nacidos de nuevo como tu y yo. (1Pedro 2:5) No
se parece en nada al tabernáculo del templo en Jerusalén. Puedes ver cómo se ve en Hechos 4:31-37.

El reto que ahora enfrentamos es caminar hacia adelante a la voluntad de Dios y seguir así Su plan para Su Iglesia. Primero que todo, eso significa que
tenemos que hacer a un lado nuestras ideas preconcebidas de lo que la iglesia debe ser. Históricamente ha existido la idea prevaleciente de que una
iglesia es donde encontrábamos al “hombre santo” y era por tanto, el lugar a ir para satisfacer nuestras necesidades. El lugar y el hombre eran las claves
para el éxito religioso.

                                                                            
Hay tres cosas que deben ser restauradas
                                                                                      Si la Iglesia va a restaurarse:

#1 PACTO – La iglesia es donde Dios y el hombre disfrutan compañerismo de pacto a su máximo nivel; esto sucede cuando el cuerpo corporativo está en
unidad y en un mismo sentir. Es donde Dios recibe de Su pueblo como también donde Él hace para Su pueblo. Este concepto tiene que ser restaurado si
queremos acelerar la venida del Novio.

#2 ADORACIÓN – Los santos de Dios deben cesar de ver la Iglesia como “solo” el lugar donde se satisfacen sus necesidades personales. Ciertamente es
eso, pero también es mucho más. Los santos de Dios deben re-aprender lo que significa sacrificarse. Esta es la acción por la que Dios es tan importante
para el adorador que le ofrece a Él aquello que es lo más valioso y más precioso para él. Dios se agrada cuando Su pueblo le ofrece desinteresadamente
el sacrificio de alabanza y ofrendas de diezmo.

#3 UNCIÓN – Los santos de Dios deben re-descubrir que la unción de Dios (poder) reside dentro de ellos y cuando se reúnen para adorar el nivel
corporativo de unción se incrementa y por tanto la voluntad de Dios es hecha. Cuando esta verdad se entienda totalmente, cada creyente se verá a si
mismo como absolutamente esencial para el éxito de cualquier servicio de adoración. Se ven a si mismo como la parte del cuerpo mencionada en
1Corintios 12:12, lo cual es valioso para otros en la iglesia y precioso para Dios. Por favor lean 1Corintios 12:12-31.

Cuando los santos de Dios se reúnen para adorar hay una fuerte dinámica espiritual que se lleva acabo, es llamada “unción corporativa.” Esto significa que
hay un nivel intensificado del poder de  Dios que está presente para cumplir Su voluntad para Su pueblo. Su poder se mueve a través de los varios
aspectos de la experiencia de adoración:

         a través de la Palabra mientras es enseñada
         a través de la adoración y alabanza de los santos
         a través de la santa comunión
         a través del compañerismo con otros de igual fe
         a través de los dones del Espíritu en la medida que fluyan
         a través de ministración personal a individuos
         a través de guerra espiritual contra el maligno
         a través de nuestros sacrificios de diezmo y ofrenda

En Hebreos 10:24-25 Dios señala la importancia de estar juntos en la experiencia de adoración. Lee este corto pasaje. Como puedes ver, con el paso del
tiempo y el final más cerca, es más y más necesario que estemos juntos en adoración corporativa. Hay factores muy importantes de los cuales nos
beneficiamos cuando adoramos juntos. Uno de esos lo vemos en este pasaje ya que nos revela las responsabilidades de uno para con otro.
(Considerémonos unos a otros, estimulándonos unos a otros a buenas obras, exhortándonos unos a otros, etc.) La iglesia es donde mucho del “cuidado de
uno a otro” se lleva acabo, motivo por el cual debes estar allí cada vez que los santos se congregan. Ellos te necesitan y tú los necesitas a ellos – eso es
pacto.

Te exhorto a comenzar a practicar lo que yo llamo la dinámica PED. Esto es lo que significa:

    P= PREPARACIÓN. Prepara el servicio de adoración a través de tus oraciones de intercesión, a través de tus confesiones de fe,
         y teniendo cuidado de que otros estén ahí para adorar al Señor. Toma la responsabilidad personal del éxito del servicio de adoración.

    E= EXPECTATIVA. Llega a la casa del Señor expectante que Él está allí en poder, y que Él manifestará Su gloria durante la reunión.

    D= DISPOCISIÓN. Colócate en el modo de disponibilidad para que Dios pueda usarte y lograr Su voluntad en la vida de alguien más,
          o en la familia corporativa.  
EL LUGAR DE PACTO