Salmo 118:24
                                                        "Este es el día que hizo Jehová;
                                                     Nos gozaremos y alegraremos en él."

Las llamas danzan en mi chimenea; estoy cautivado por ellas; Estoy sentado aquí con una taza de café caliente
preguntándome lo que el día de hoy depara para mí. ¿Será este el día que mi vida encuentre su propósito
máximo con una experiencia de “camino a Damasco” y me cambie para siempre? Quien sabe; aún es temprano y
cualquier cosa podría suceder.

Hoy estaba leyendo acerca de Saulo y de cómo Dios interrumpió su vida para moverlo hacia el plan que Dios
tenía para su vida y hacia su destino. Su experiencia ese día, como sabes, fue un tremendo momento de
encuentro con el Dios Todopoderoso. Quizás hoy haya algún poderoso encuentro con Dios para mí. Eso espero.

Mi agenda me dice que tengo que estar en cierto lugar a las 10:00am. Hay ciertas cosas que necesito hacer antes
de partir, de modo que me apresuro a hacerlas. Salgo de casa y comienzo mi día allá afuera. Sin darme cuenta, es
hora de comer. Logré hacer muchas cosas esta mañana. Eso me hace sentir bien. Me gusta saber que mi tiempo
es productivo. Por un instante el pensamiento pasa por mi mente que hasta ese momento no he visto el rayo de
luz ni escuchado la voz divina del cielo como sucedió con Saulo aquel día. Oh bueno, aún queda mucho día.

Una cosa tras otra llena los espacios de la tarde. Ocupado haciendo esto y lo otro; considerando esta situación,
solucionando aquel problema, atendiendo este asunto y el otro. El pensamiento cruza mi mente, “¡Realmente, no
tengo el tiempo para una experiencia de tipo Camino a Damasco!“ Pero, no puedo explorar en realidad ese
pensamiento por mucho tiempo porque voy tarde para la siguiente cosa en mi agenda. (Sigh) Justo antes de
dormirme, recuerdo que mi deseo para este día había sido encontrarme con Dios en una gran forma, en un
evento dinámico tipo terremoto. Bueno, supongo que este no era mi día. Me sumergo en mi dormir.

Aquí estoy sentado de nuevo, viendo las llamas danzar en mi chimenea con el café mañanero en mi mano….y así
lo siguiente.

Permíteme ahora alterar el escenario un poco para ver cómo mi vida puede ser enriquecida. Rebobinemos el día
e iniciemos de nuevo. Mientras estoy sentado aquí con taza de café en mano mirando fijamente el fuego,
considero cuan maravilloso es estar vivo y el privilegio de tener compañerismo con mi Padre. El solo saber que
Él me llama, “Hijo” es una poderosa ráfaga de emociones. Mis pensamientos se vuelven a todas las cosas que
hoy tengo que hacer, pero ninguna es más importante que estos preciosos momentos aquí en Su presencia, así
que los hago a un lado por un momento para disfrutarlo a Él. Él me ha dado un regalo maravilloso para disfrutar;
se llama “Hoy.” Podría no tener hoy una experiencia de tipo Camino a Damasco, pero en realidad hoy será mejor
que eso. Es el caminar con Él, hablar con Él, y recibir el beneficio completo de Su presencia en mi vida. Es el ser
guiado por Su Espíritu y el saber que Su plan para mi vida está siendo vivido un momento a la vez. Simplemente
nada puede mejorar eso.

Los Cristianos tendemos a buscar los momentos memorables, de gran importancia. Pero, si nos detenemos y
pensamos por un momento, la mayoría de esas ráfagas (intervenciones) poderosas de Dios a escena que leemos
en la Biblia sucedieron porque las personas necesitaban conocer a Dios o necesitaban ser sacudidos para
volver al camino establecido por Él. Ninguno de los dos debe ser  la razón para ti ni para mí. Nosotros
conocemos a Dios; Él es nuestro papito. Y, debemos de estar caminando en Sus caminos y siguiendo Sus
diseños para nuestras vidas. Si así hacemos, entonces nuestros días estarán llenos con el gozo de Su presencia
en lugar de interacciones explosivas. Seamos como David cuando escribió el versículo del titulo, estemos
alegres por este día. El Señor nos ha dado un regalo maravilloso para disfrutar, regocijémonos en el. Te exhorto
para que trates de encontrar placer en las pequeñas cosas que suceden en tu día y permite que Dios enriquezca
tu vida.     
¿ESTE ES EL DÍA!