Jesús te ha llamado para que le ayudes a pastorear Su rebaño. Mientras digo estas palabras mis
pensamientos van al pastor que está con su rebaño en algún lugar sobre una ladera de montaña. Una de
sus principales responsabilidades como pastor es mover al rebaño de un lugar a otro de modo que las
ovejas puedan tener pastizales adecuados en los cuales alimentarse. La búsqueda de pasto fresco nunca
acaba.

Hagamos la pregunta: ¿Qué le sucedería a las ovejas allá en los pastizales si el pastor nunca las moviera?
La respuesta es sencilla: Las ovejas eventualmente se morirían de hambre porque se acabarían el pasto
de ese lugar en particular. Así que, en la medida que el invierno da lugar a la primavera, el rebaño se
mueve más y más arriba a los pastizales superiores; el pasto allá arriba es verde y nutritivo. El buen
pastor se asegura que sus ovejas se beneficien de esos pastizales altos.

Pastor, quiero hacer aquí una comparación en cuanto a tu trabajo como pastor de las ovejas de Dios.
Entiende claramente que la necesidad de mover tus ovejas más y más alto a pastizales mas verdes de la
Palabra de Dios, siempre existirá. Si el pueblo de Dios permanece en un nivel de conocimiento por mucho
tiempo, es como el rebaño de ovejas que eventualmente no encuentra nada más que comer. Mi opinión
es que esta condición es una que existe dentro de demasiadas iglesias locales. Los santos han sido
alimentados solo hasta cierto nivel y luego las revelaciones tienden a disminuir hasta que la línea en la
gráfica queda totalmente horizontal. Esta es la razón por la que tantos creyentes se han “atascado” en su
crecimiento espiritual y por la que muchos realmente nunca alcanzan la madurez. ¿Qué está detrás de
este problema?
¡Los pastores están detrás de este problema! Han fallado en mover continuamente a su gente a lugares
más y más altos, esperando más y más de ellos mientras les revelan la buena Palabra de Dios. La verdad
es que cada una de las personas en las bancas de la iglesia que nace de nuevo tiene el Espíritu de Dios y
eso los hace capaces de asombrosas alturas en el Espíritu, alturas que la mayoría de los Cristianos nunca
experimentan.

Una de las negativas que viene inadvertidamente del entrenamiento ceremonioso teológico es la
suposición subliminal de que las personas en las bancas son incapaces de mucho. Ministros entran al
ministerio creyendo realmente que aparte de una educación en seminario, o cuando menos un certificado
de Escuela Bíblica, una persona no puede entender la Biblia completamente y por tanto no puede
convertirse en algo importante en el Reino de Dios. Este modo de pensar es contrario a la Escritura y
debe ser rechazado por todos los que están en el escritorio sagrado. Los santos de Dios son templo del
Espíritu Santo que vive dentro de ellos, y Él es el Maestro, y aún más, Él es suficientemente capaz de
guiarlos a toda verdad. Estas personas en tus bancas poseen la unción de Dios para hacer las obras de
Dios en no menos medida que Jesús mismo, dado el entrenamiento apropiado y un ambiente espiritual
rico en fe en el cual madurar. Depende de ti el construir ese ambiente espiritual y el alimentar a las
ovejas siempre a niveles mas altos de modo que puedan madurar y lograr el plan de Dios para sus vidas.

Como en los mensajes de renuncia de responsabilidades de cualquier tipo, quiero aclarar que en este
estudio de mover a tu gente a alturas mayores, hay una advertencia que te ofrezco. No caigas en el error
que muchos hombres de Dios han seguido, es decir, el constantemente buscar una “nueva revelación.”
Te digo que en tu búsqueda de la “nueva revelación” (solo por tratar de encontrar algo nuevo),
ciertamente la encontrarás, pero no será de parte de Dios. Satanás está más que contento en acomodar al
que tontamente busca lo novedoso para sentirse espiritual y parecer espiritual a su congregación. ¡No
necesitas ese tipo de dolor! Mantente alerta. Otra precaución es esta: No muevas tu rebaño al siguiente
pastizal demasiado rápido. El hacer esto, les quita la ventaja de adecuadamente digerir lo que han
escuchado. Recuerda: El aprender lleva repetición, y la repetición toma tiempo. Asegúrate de invertir el
tiempo adecuado en este pastizal antes de moverte al siguiente. Tu gente crecerá por causa de eso.

Cuando medito en la decisión que tomé de esperar más de mi gente, me doy cuenta lo atrevido que en
realidad fue. Comenzó un día que fui llamado a ir urgentemente al hospital para orar por cierta persona.
Mis instintos pastorales me instaron a correr en ese momento y sin demora; sin embargo, sentí al Espíritu
Santo guiándome a alentar a esa persona a ir ella misma al hospital y orar con la persona afligida. La voz al
otro lado del teléfono al principio titubeó, pero luego comenzó a recordar lo que habíamos estado
estudiando, el hecho de que todo creyente está ungido para hacer las obras de Dios. El consintió en ir y
orar. Para su asombro, el Espíritu Santo visitó ese cuarto de hospital con poder de resurrección y él
descubrió que él también era un instrumento de uso honorable para el Maestro.

Pastor, te pregunto: ¿Esperas grandes cosas de los miembros de familia de tu iglesia? ¿Los has
entrenado apropiadamente en acuerdo con la Palabra de Dios para realmente ser embajadores de Cristo?
¿Los has motivado a cumplir los mandamientos de Jesús de ir y predicar, a bautizar, a echar fuera
demonios, a hablar con nuevas lenguas, a caminar en protección divina, y a poner manos sobre los
enfermos esperando que se recuperen? (Marcos 16:15-18). ¿O, mi querido amigo, has sido culpable de
hacer lo que tantos pastores están haciendo, es decir, permitirle a las ovejas  permanecer en el mismo
estado, en sus zonas de comodidad, nunca estirándolas a ser más y hacer más por el bien de Cristo
Jesús? Considérate a ti mismo en relación a esto. Hay aún mucho que hacer para Jesús, y la realidad del
asunto es que nosotros los ministros ordenados no podemos hacerlo todo nosotros mismos, ¡ciertamente
no se supone que lo hagamos todo nosotros! (Efesios 4:11-16)
MUÉVELOS A PASTIZALES
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